Este mes representa una oportunidad para soltar el caos —interno y externo— y elegir conscientemente un regreso a nuestro centro. A ese espacio de claridad y serenidad donde encontramos respuestas, dirección y paz.
El mes de junio, nos envuelve con la Vibración 6, una frecuencia que nos recuerda el poder del servicio, el cuidado y el amor hacia nuestro entorno y hacia nosotros mismos.
Después de los primeros cuatro meses del año —donde hemos construido cimientos, delineado planes y afinado intenciones— la energía 5 nos anima a probar alas nuevas, a girar el timón inesperadamente y a decir “sí” a experiencias que rompan la rutina.